11 años después...
11 años después del nacimiento de nuestro príncipe, el reino oscuro se había extendido más allá de sus fronteras. El rey oscuro cada vez estaba más consumido en la codicia y las ansias de tener más y más tierras. La única luz que brillaba en el reino era la que desprendía el fuego de las hogueras de los ejércitos y del oscuro castillo.
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| El oscuro castillo |
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Reinos tras perder batallas
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El ejército tenía la orden de que todo aquel que desobedeciera las leyes o se revelara contra el cuerpo real fuera ejecutado en la plaza del pueblo. Habían entrado en una era de guerras por culpa de la oscuridad. Ésta quería invadirlo todo, y batallaba contra los demás reinos, que no querían someterse a ella.
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| Ejército oscuro. |
Una oscura mañana de invierno, un escuadrón oscuro había llegado a una vieja granja que estaba bajo los dominios del reino de Deerwood, el reino de los bosques. En la granja habitaba un joven de unos 11 años y su tío de unos 45 años. Los soldados comenzaron a saquear y a destruir la granja. El tío cogió al niño y fue corriendo hacia la casa de la granja para resguardarse. Los oscuros no tardaron en llegar a la casa y echar abajo la puerta. El joven corrió con un palo para atacar a los soldados, pero éstos lo agarraron y lo inmovilizaron. El tío gritaba que no le hicieran nada, que lo mataran a él pero que dejaran al niño libre. Los guardias soltaron al niño y uno de ellos, que llevaba una armadura negra, el yelmo se cubría de cuernos y unos ojos rojos como la sangre, desenvainó su enorme espada y se dirigió al flacucho tío del niño. El soldado levantó el arma y en cuanto estaba a punto de cortarle la cabeza al tío, el niño llorando lanzó un grito desgarrado, y una fuerte luz salió de su cabeza. Los oscuros, al ser alcanzados por esta luz, se desvanecieron en el aire.
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| Granja vieja |
El niño, sollozando, corrió a abrazar al tío, y con voz llorosa y temblorosa, le preguntó al tío cómo se encontraba. Éste le contestó con una sonrisa que estaba muy bien gracias a él. El joven estaba asustado y le preguntó al tío que qué había pasado. Éste le contestó. -- Es una larga historia y le prometí a tu madre que... -- en ese instante el joven le interrumpió -- ¡¿Mi madre?! !¿Sabes algo de ella?¡ !Por favor, cuéntamelo¡ -- El tío lo miró y prosiguió contando por donde lo interrumpió. -- Ejem... como iba diciendo... le prometí a tu madre que no te contaría nada, pero ya no se puede ocultar más la verdad. Hace mucho tiempo, existía un único reino que gobernaba sobre los demás. Éste era el reino de la Luz. El señor supremo de este reino tuvo un único hijo que creció sano y fuerte. Este joven era el heredero al trono ya que era hijo único. Tras la muerte de su padre, el reino empezó a ser consumido por la oscuridad, bajo el control de un caballero con un corazón negro como el azabache. La oscuridad cada vez se hacía más fuerte e iba invadiéndolo todo, dividiendo así el reino de la Luz en dos: la Luz y su contraparte, la oscuridad. Todos los demás reinos empezaron a independizarse de la Luz y ha dejarla de lado, ya que no querían ser ocupados ellos también por los oscuros. Un día el rey de la Luz conoció a una joven, y se enamoraron, pero ésta era la princesa de la oscuridad, aunque sus sentimientos tiraban hacia el lado de la luz. El rey de la luz dejó embarazada a la princesa y, cuando el rey oscuro se enteró, encerró a su hija en una torre y asesinó al rey de la luz. La princesa lloraba y lloraba. Solo recibía la visita de un joven que era primo del rey luminoso. Idearon un plan que consistía en que cuando naciera el niño, lo cogiera el joven y se lo llevara lejos del reino sin que nadie se enterara. Luego la princesa fingiría la pérdida del niño. Ése niño... eres tú Luxen... y el joven que te sacó de allí, era yo.-- Luxen se quedó impresionado y con los ojos llorosos, volvió a abrazar a su tío y siguió llorando. El tío lo cogió fuerte y sonriendo, le dijo -- Iremos a ver al rey de Deerwood, el Gran lobo blanco, Whitewolf el Blanco...
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| Whitewolf el Blanco |
me encanta L3
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